Mi historia

Mi pasión por las letras me llevó a licenciarme en Filología Hispánica por la Universidad de Murcia, donde pronto descubrí que mi verdadera vocación no era solo el análisis literario, sino la enseñanza del español como L2/LE. A lo largo de los años, he navegado por diferentes mares: desde el mundo del emprendimiento y las nuevas tecnologías hasta la gestión de proyectos educativos digitales.

Hoy, esa trayectoria ha cristalizado en una apuesta firme por la docencia pública. Actualmente, compagino mi labor como profesor interino de Secundaria con la preparación de mis cuartas oposiciones. ¡Sí, ya voy por la cuarta convocatoria! Podría decirse que hago malabarismos con el tiempo, pero ¿quién dijo que la vida es una línea recta? La resiliencia ha sido mi mejor compañera de viaje en este camino.

Mi actual «laberinto»: La investigación doctoral

Si me preguntas en qué punto me encuentro, te diré que estoy inmerso en el laberinto de la redacción de mi tesis doctoral sobre la didáctica de la ortografía. Es un territorio complejo donde las referencias bibliográficas se cruzan, las ideas parecen bailar y los errores ortográficos acechan como hienas buscando una coma mal puesta.

Para no perderme en este laberinto de intertextualidad y rigor académico, utilizo como guía la metáfora del ovillo de Ariadna. Cada hilo del que tiro me lleva a una nueva lectura, a una nueva conexión, permitiéndome avanzar, poco a poco, hacia la salida: la culminación y defensa de mi marco teórico.

Un profesor de espaldas observa un laberinto de piedra grabado con símbolos ortográficos luminosos. Sostiene un hilo dorado que actúa como guía hacia una luz brillante al final, simbolizando el proceso de investigación de una tesis doctoral.

La tesis es como ese ovillo del que tiras sin cesar: cada hilo te lleva a nuevas lecturas, a la intertextualidad y a hallazgos inesperados. Estoy recorriendo ese laberinto que es la investigación, enfrentándome a sus recovecos, con la mirada puesta en la salida: la culminación de mi marco teórico. Es una tarea que no tiene fin, pero que me permite profundizar en la esencia de lo que enseño cada día en el aula.

La bitácora hoy: Un espacio compartido en proceso

En el pasado, dediqué mucha energía a proyectos como Faro de Lenguas Magazine o Why should we speak Spanish?, iniciativas que forman parte de mi mochila de aprendizajes. Aunque ahora mis esfuerzos están volcados en la docencia y la investigación, este blog sigue siendo mi pequeña contribución a la comunidad educativa.

Confesaré un secreto: soy un coleccionista empedernido de libretas. Me encanta comprar libretas de todas las clases, tamaños y colores. Y es que mi memoria es, siendo sincero, bastante frágil; soy un despistado y un desmemoriado sin remedio. Por eso, esta bitácora no es más que mi libreta digital personal: un lugar donde apunto todo aquello que no quiero olvidar y que sé que, en algún momento, necesitaré volver a consultar.

Aquí no solo encontrarás mis reflexiones, sino también un punto de encuentro para quienes creemos que la educación, al igual que los grandes relatos, merece ser contada, debatida y, sobre todo, vivida con pasión.

¡Gracias por acompañarme en este cuaderno compartido!