Enseñanza del español

El papel de la pronunciación en clase ELE.


La fonética: esa habilidad que nadie quiere.

 

A medida que conozco a mis estudiantes de español, voy anotando sus principales necesidades de aprendizaje, entre las que se encuentra la pronunciación. No es un secreto si digo que la mayoría de los profesores de español evitan la pronunciación en sus clases ordinarias, bien porque no le da la importancia que se merece, bien porque no ha recibido formación didáctica en este campo. Al final, la pronunciación se convierte en el eterno pariente pobre de la didáctica de idiomas. Sigue siendo el aspecto que con más frecuencia está ausente de las discusiones entre especialistas.

Si echamos un vistazo a los fundamentos del método comunicativo que tanto se ha desarrollado en el MCER, interpreta el aprendizaje de un idioma extranjero como una unidad de funciones. O dicho de otra manera, lo importante en el acto de habla no es la forma sino la función.

Es habitual que el profesor, saturado por la densidad de sus cursos y, por tanto, sin tiempo material para hacerlo, suele recurrir al siguiente método: análisis de las unidades fónicas, la ejercitación y, al fin, el aprendizaje de los segmentos fonológicos de la L2, y de sus manifestaciones fonéticas, en cuanto que ellos son los constituyentes de las palabras portadoras de la información semántica, esto es, del significado. En el mejor de los casos, unos breves apuntes sobre los perfiles entonativos antes de pasar a otra actividad.

 

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La pronunciación es fundamental para una buena comunicación.

 

La complejidad intrínseca del acto de la comunicación.

 

En general, solemos enseñar nociones básicas de pronunciación en unidades aisladas y descontextualizadas. Dedicamos poco tiempo a fenómenos como la entonación, los elementos extralingüísticos asociados a la pronunciación, la intensidad de la voz, etc. A continuación, os voy a resumir los elementos que intervienen en la expresión oral de una L2.

Elementos verbales: el sistema fonológico.

  • vocales y consonantes.

Elementos no verbales.

NIVEL LINGÜÍSTICO

Prosodia.

  • Uso lingüístico del tono, la intensidad y la duración.

Base de articulación idiomática.

  • Rasgos de cualidad de voz específicos de la lengua.

 

NIVEL PARALINGÜÍSTICO

Recursos vocales.

  • Alteraciones convencionales de la cualidad de voz.
  • Variaciones paramétricas convencionales (de la tonía, sonía, etc.)
  • Vocalizaciones.

Recursos no vocales.

  • Gestos y posturas convencionales.
  • Expresiones faciales aprendidas.

 

NIVEL EXTRALINGÜÍSTICO.

Recursos vocales.

  • Cualidad de voz individual.
  • Variaciones paramétricas individuales (de la tonía, sonía, etc.).

Recursos no vocales.

  • Gestos.
  • Postura, expresión facial.

Fuente: Gil Fernández, J (2007). Fonética para profesores de español: de la teoría a la práctica, Madrid: Arco Libros.

 

Un análisis del estado de la situación.

 

LdeLengua es un podcast producido por el Centro de Lenguas e Intercambio Cultural (International House). En el episodio 119, Antonio Orta, director del Departamento de Español de CLIC International House Sevilla, analiza el papel de la Fonética en la clase de español, realiza algunas sugerencias para llevarlas a clase, y nos explica con algunos ejemplos cómo debemos proceder.

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La Logopedia, una disciplina a tener en cuenta.

 

El diccionario de la RAE define «logopedia» como el conjunto de métodos para enseñar una fonación normal a quien tiene dificultades de pronunciación.

Teniendo en cuenta, me viene a la mente la siguiente pregunta: ¿deberíamos incluir en nuestra formación docente esos métodos de la logopedia? ¿En qué medida podría mejorar la calidad de nuestra labor como profesores?

Ni los que estudiaron alguna rama de la filología han sido capaces de dar respuesta a esta necesidad didáctica. Su visión es puramente académica y descriptiva (¿quién no ha estudiado los manuales de Antonio Quilis y de Emilio Alarcos Llorach?). Un efecto de llevar al aula este enfoque académico es que resulta poco productivo, desde el punto de vista del aprendizaje. Recuerdo que durante mi periodo de prácticas de máster, solía asistir a una clase de inglés para adultos. Estos aprendices rechazaban el Alfabeto Internacional de Fonología y Fonética. Ellos quería saber los sonidos equivalentes en su L1.

Entonces, ¿cómo abordar la pronunciación? Veamos un vídeo antes de responder a esta pregunta.

La secuencia que se sigue es la siguiente:

  • En primer lugar, se enseña la posición de los órganos articulatorios y se ejecuta el sonido que se quiere enseñar. Se pueden usar imágenes. Esto podría constituir una actividad de iniciación o calentamiento.
  • Repetición mediante onomatopeyas: brum, ring, grrr.
  • Práctica de unidades simples en posición inicial y en posición final: ra, re, ri, ro, ru, ar, er, ir, or, ur.
  • Repetición de palabras que contienen el sonido a enseñar en sus distintas posiciones.
  • Muestra de oraciones. Por ejemplo:

Ejercicio orgánico de vibrantes.

<<Corríamos, locos, a ver quién legaba antes a cada higuera>>

<<Quien tiene amigo no cierto, tengo un ojo cerrado y otro abierto>>

<<Real ahorrado, real ganado>>

  • Distinción de sonidos con pares opuestos: [r] / [ɾ]
  • Entonación con oraciones simples:
    • (enfado) <<¡cierra la puerta!>>. El alumno aprende a utilizar una entonación ascendente con especial énfasis en la pronunciación de las eres articuladas como vibrantes múltiples.
    • (petición) <<por favor, ¡cierra la puerta!>>. Entonación descendente y neutralización del sonido ere.

Mi consejo es que aprovechemos cualquier ocasión para guiar a nuestros alumnos en la mejora de su pronunciación, sea cual sea la materia que estemos desarrollando en ese momento.

 

Una clase interdisciplinar.

 

Desde mi punto de vista, todos los que enseñamos una lengua extranjera, debemos poseer conocimientos básicos de fonética y fonología. De lo contrario, podemos producir situaciones de confusión que nuestro aprendiz detectará rápidamente.

Cuando expliquemos las características de los fonemas que deseamos enseñar, no dudemos en usar la L1 de nuestro alumno. De esta manera, fomentamos la memoria fonética. Y, si, además, usamos imágenes, el aprendizaje será mucho más completo.

Como comenté al principio de este artículo, los materiales didácticos y metodológicos para la enseñanza del español no están tan desarrollados como en otros lenguas, por ejemplo, el inglés. Sin embargo, recomiendo que empecéis a tener vuestra propia biblioteca. Edinumen tiene una pequeña colección sobre la pronunciación que merece la pena comprar. Por otro lado, haced acopio de artículos de investigación. Esto os permitirá un análisis sobre este campo, además de conduciros a vuestras propias conclusiones. Otro elementos significativo es la información que nos aporta nuestros alumnos. Sólo ellos nos pueden guiar hacia sus necesidades fonéticas y cómo procesan el aprendizaje de nuevos sonidos.

Por último, considero como un deber inherente a nuestra labor educativa no sólo adquirir conocimientos sobre la pronunciación ELE, sino alentar la investigación y aportar nuestras conclusiones. Esto enriquecerá a otros profesores. Cualquier medio es válido: un blog, una publicación académica, un vídeo-blog, etc.

En conclusión, no basta con perpetuar la queja o la falta de medios didácticos, sino que nosotros podemos marcar ese cambio necesario con los medios de los que disponemos, por humildes que sean. En este punto, la sinergia entre profesores resulta prolija y muy productiva, ya que ayuda a la difusión del conocimiento y el aprendizaje docente colaborativo.

Y, ¿tú?, ¿cómo enseñas pronunciación ELE? Me gustaría conocer tus experiencias online sobre cómo tú enseñas pronunciación y qué importancia le das en tus clases digitales.

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